Cae la Verja de Gibraltar: fin a más de un siglo de división física con España
El desmantelamiento del histórico muro materializa la inclusión del Peñón en el espacio Schengen tras el acuerdo definitivo entre la UE y el Reino Unido.
Los controles fronterizos se trasladan desde hoy de forma exclusiva al puerto y al aeropuerto de la colonia británica.
Un siglo de separación física, colas kilométricas y tensiones geopolíticas se ha convertido hoy en escombros. Las excavadoras han completado este miércoles el desmantelamiento total de la Verja de Gibraltar, la barrera levantada por el Reino Unido a principios del siglo XX. El derribo escenifica de forma irreversible la desaparición de la última frontera física de la Europa continental, transformando radicalmente la dinámica de la comarca.
La caída del muro es el resultado directo de la ratificación del tratado definitivo entre Bruselas y Londres sobre el encaje de Gibraltar tras el Brexit. Con la aplicación de este acuerdo, el Peñón queda integrado formalmente en el espacio Schengen de libre circulación, bajo la salvaguarda de España como Estado miembro responsable.
Un nuevo amanecer para 15.000 trabajadores
El impacto humano de la medida se ha sentido desde primera hora de la mañana. Los más de 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan diariamente desde el Campo de Gibraltar para trabajar en el Peñón han caminado hoy sin necesidad de mostrar pasaportes ni someterse a inspecciones aduaneras en el paso terrestre.
"Es el fin de una pesadilla diaria", comentaba María José, una empleada de hostelería linense que lleva dos décadas cruzando la frontera. "Las colas marcaban nuestras vidas. Hoy parece un sueño hecho realidad".
Para garantizar la seguridad de la nueva zona Schengen, el acuerdo estipula que los controles policiales y aduaneros se desplazan a partir de hoy a los puntos de entrada externos de la colonia británica: el puerto y el aeropuerto. Estos controles serán gestionados de manera conjunta por las autoridades gibraltareñas y agentes de la agencia europea Frontex, con la supervisión de las fuerzas de seguridad españolas.
Un abrazo institucional sobre las ruinas
El momento cumbre del día se ha vivido a mediodía, cuando el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, se han fundido en un abrazo sobre el asfalto donde antes se levantaban las rejas de acero. Ambos mandatarios han cruzado a pie el antiguo límite territorial flanqueados por ciudadanos de ambas comunidades que celebraban el acontecimiento.
"Hoy enterramos un anacronismo histórico que dañó las vidas de muchas familias durante generaciones", ha declarado visiblemente emocionado Picardo, haciendo alusión al traumático cierre total de la frontera dictado por el régimen de Franco entre 1969 y 1982. Por su parte, el regidor linense, Juan Franco, ha destacado las "oportunidades de prosperidad económica compartida" que se abren para toda la comarca a partir de este histórico 15 de julio.
Las reacciones políticas en Madrid y Londres han coincidido en calificar la jornada como un triunfo de la diplomacia. El Gobierno español ha remarcado que el fin de la Verja no supone una renuncia a sus reivindicaciones históricas de soberanía, pero antepone el bienestar y la integración de los ciudadanos del Campo de Gibraltar a cualquier otra consideración en el escenario geopolítico actual.


























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