De una cafetería junto al Acueducto a más de 4.000 socios: la Federación Empresarial Segoviana cumple 50 años

La Federación Empresarial Segoviana (FES) cumple 50 años con la mirada puesta en sus orígenes y en los retos que marcarán el futuro económico de la provincia. Su historia empezó antes incluso de que existieran sus estatutos, su sede o sus órganos de gobierno: nació en los últimos meses de 1976, en una España en transformación y ante la previsible desaparición de la Organización Sindical. En Segovia, un grupo de empresarios, industriales y directores de empresas entendió que la provincia necesitaba una voz propia, común y representativa.
Aquellas primeras conversaciones tuvieron un escenario sencillo y simbólico: la cafetería San Remo, junto al antiguo ambulatorio de la Seguridad Social, en la calle de Santo Tomás. Allí se fue asentando una idea que pronto dejó de ser aspiración para convertirse en proyecto: crear una organización capaz de unir sectores y defender intereses comunes. El grupo inicial creció con rapidez, las reuniones pasaron a celebrarse en sedes empresariales y desembocaron en un encuentro más amplio en el Hotel Acueducto, donde se reunió alrededor de medio centenar de empresarios en una cena sencilla, sufragada por los propios asistentes, a la que fue invitado Agustín Rodríguez Sahagún.
El paso formal e institucional llegó con la convocatoria de una asamblea general abierta a todo el empresariado en el paraninfo del Instituto Andrés Laguna. Más de 500 personas asistieron a aquel acto, en el que Carlos Herranz Cano leyó el manifiesto de la futura Federación y Rodríguez Sahagún defendió el papel del empresario. La propuesta salió adelante de forma prácticamente unánime, y Manuel González Herrero, abogado y moderador del encuentro, dejó expresada una idea ligada desde entonces a la memoria de la organización: la FES acababa de nacer.
Con la aprobación de sus estatutos, Manuel Sansigre García fue elegido primer presidente. Muy pronto hubo que dotar a la Federación de una sede estable: un reducido grupo de empresarios respaldó personalmente un crédito concedido por la Caja de Ahorros de Segovia para adquirir la primera planta del edificio de la calle Domingo Soto, que durante décadas fue la casa del empresariado segoviano.
Desde entonces, la FES ha sido testigo y protagonista de la transformación de Segovia. La provincia que vio nacer la Federación era todavía un territorio con fuerte peso agrario, tejido industrial limitado y grandes necesidades de infraestructuras. Cinco décadas después, Segovia mantiene una identidad rural marcada, pero cuenta con una economía más diversificada, con sector servicios dominante, agroindustria moderna, actividad turística consolidada y empresas con proyección exterior.
La Federación acompañó ese recorrido desde varias funciones complementarias: representación institucional, negociación colectiva, asesoramiento a empresas y autónomos, defensa de infraestructuras, formación, prevención de riesgos laborales, promoción del emprendimiento y creación de espacios de encuentro. En los años ochenta y noventa, su labor se vinculó a reivindicaciones clave para el desarrollo provincial, desde la mejora de polígonos industriales hasta la llegada de nuevas comunicaciones.
La FES forma parte de CEOE y de CEOE Castilla y León, y ha mantenido como una de sus señas de identidad la unidad empresarial dentro de la diversidad sectorial, agrupando desde el comercio y la industria hasta el transporte, la hostelería, el turismo, la agroalimentación, los servicios o los autónomos, en torno a una misma defensa del interés general de Segovia.
Hoy, presidida por Andrés Ortega y con Beatriz Escudero como secretaria general, la Federación llega a su 50 aniversario como una organización en plena actividad. La FES agrupa a más de 4.000 socios y cuenta con más de 80 asociaciones integradas. Su sede actual, en la calle de Los Coches, es punto de encuentro, trabajo institucional y acompañamiento para empresas de toda la provincia.
El aniversario de 2026 ha servido para mirar atrás y reconocer a quienes abrieron camino. La presentación del logotipo conmemorativo, los homenajes a las primeras mujeres empresarias, el reconocimiento a los constituyentes, los encuentros intergeneracionales, los Premios FES y la futura Asamblea General Extraordinaria en el Instituto Andrés Laguna forman parte de un programa que reivindica memoria y futuro.
Pero la historia de la FES no se explica solo desde la nostalgia. En el presente, la Federación sitúa entre sus grandes retos la digitalización, la innovación, la internacionalización, la atracción de talento, el relevo generacional, la mejora de polígonos industriales, el Plan Territorial de Fomento, el avance del Puerto Seco y la vertebración territorial. Son desafíos distintos a los de 1977, pero conectados con la misma razón de ser: conseguir que las empresas segovianas tengan voz, herramientas y capacidad de influencia.
Cincuenta años después de aquellas conversaciones en una cafetería cerca del Acueducto, de la actual sede y de aquella asamblea multitudinaria en el Andrés Laguna, la Federación Empresarial Segoviana sigue representando una idea sencilla y poderosa: ninguna empresa avanza igual de lejos si camina sola. La FES nació para unir al empresariado segoviano, y medio siglo después mantiene viva esa misión como casa común de las empresas y actor imprescindible del desarrollo económico y social de Segovia.

























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